La comida cada vez está más y más presente en las campañas de marketing. Y no me refiero a campañas hechas por cadenas de comida rápida o restaurantes, sino a industrias que nada tienen que ver con la alimentaria: moda, cosmética, maquillaje…
El uso de la comida en el marketing viral ha demostrado ser una estrategia efectiva para captar la atención del público y crear conexiones emocionales con las marcas. Ya sea a través de imágenes apetitosas, experiencias sensoriales o campañas creativas que involucran alimentos, las marcas están descubriendo que el camino a nuestros corazones (y bolsillos) a menudo pasa por el estómago.
Esta estrategia apela a nuestros sentidos más básicos, despertando emociones y creando conexiones memorables con los productos. Esta finalidad es la que busca el marketing sensorial.
El poder del marketing sensorial
El marketing sensorial busca estimular los cinco sentidos del consumidor: vista, tacto, gusto, olfato y oído. En el ámbito digital, donde no es posible tocar o probar físicamente los productos, las marcas cada vez encuentran formas más ingeniosas de evocar estas sensaciones a través de contenido visual y narrativo.
Esto puede resultar en una mayor fidelidad del cliente, un aumento en las ventas y una diferenciación significativa frente a la competencia.
A continuación te enseño algunos ejemplos de marcan que han sabido adaptarse a la perfección a esta nueva tendencia.
Ejemplos de marcas con las que empezarás a salivar
Rhode
Rhode, la marca de la influencer Hailey Bieber, ha llevado el marketing sensorial al siguiente nivel, convirtiendo el cuidado de la piel en una experiencia culinaria. Su crema hidratante para dejarte la piel como un «glazed donut» (donut glaseado) y los tratamientos labiales con sabor a postres hacen que los productos parezcan lo suficientemente apetecible como para comerlos (aunque, por supuesto, no se deben ingerir).
Summer Fridays
Esta marca ha adoptado una estética que recuerda a chocolates, cafés y demás bebidas reconfortantes. Con sérums brillantes y coloridos y productos labiales con olores y sabores dulces, Summer Fridays ha logrado que sus productos de cuidado de la piel sean hasta apetecibles.
Glossier
Glossier ha sabido capitalizar la nostalgia y el confort asociados con ciertos alimentos, como las galletas o el pan recién hecho. Sus limpiadores y bálsamos con tonos marrón chocolate, pastas e incluso miel crean una conexión emocional con los consumidores, haciendo que sus productos se sientan familiares y reconfortantes.
Louis Vuitton
El uso de la comida en el marketing no se limita al sector de la belleza. La campaña «Le Chocolat» de Louis Vuitton fusionó la alta costura con una tienda de chocolates, demostrando que incluso las marcas de lujo pueden apelar a nuestros antojos más dulces.
Jacquemus
Jacquemus, una de las primeras marcas en adoptar el marketing sensorial, ha llevado la moda al terreno culinario de forma literal. Sus campañas a menudo presentan sus productos de moda junto a elementos gastronómicos, creando imágenes visualmente impactantes y memorables.
Prada
Prada ha llevado la experiencia de marca un paso más allá con sus Prada Cafés. Estos espacios pop-up en ubicaciones icónicas permiten a los consumidores no solo ver y tocar los productos de la marca, sino también saborearlos, fusionando el lujo con las experiencias culinarias.
Conclusiones
¿Se te viene a la mente alguna otra campaña de marketing que haya hecho que se activen tus papilas gustativas? ¡Te leo en comentarios!





